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Cambios negativos en el Ártico

Todos hemos escuchado mucho acerca del calentamiento global y el derretimiento de los polos, la extinción de la fauna ártica y el aumento de la temperatura de los océanos. Esto no es un problema ajeno a nosotros y no es un tema del futuro, lo estamos viviendo en este momento y debería ocuparnos, más que preocuparnos.

En las últimas décadas, por increíble que parezca, han desaparecido alrededor de 2, 560, 000 kilómetros cuadrados de hielo marino. ¿Y cuánto es eso? Si juntamos los países de Noruega, Suecia y Dinamarca, podríamos tener mas o menos la proporción de ese territorio.

Cabe aclarar que eso no ha sido de un día para otro, sino que con el paso de los años se ha ido originando, y no siendo suficiente, la velocidad con la que esto avanza es muy alarmante, pues se ha registrado que el derretimiento se adelanta alrededor de 20 días en comparación con años anteriores.

Los cambios en el clima del Ártico comenzaron a hacerse más notorios entre las décadas de 1970 y 1980 y tales generaciones comenzaban a escuchar acerca de ese nuevo tema que no provocaba mucha importancia, porque quizá se creía que las consecuencias no serían tan severas o que faltaban muchos años para que las catástrofes ocurrieran.

Imaginemos que el problema ha avanzado y la tundra se ha convertido en taiga. Todas las especies muertas de plantas y animales que se habían mantenido congeladas, ahora están expuestas a los rayos solares y cada vez que algún ser vivo muera, liberará a la atmósfera dióxido de carbono y metano, lo que contribuirá más aún al calentamiento de la tierra. Es por ello que el Ártico representa un equilibrio necesario, pues mantiene en proporción las sustancias tóxicas que emiten los cadáveres del resto de los organismos del mundo.

Afectación en los seres vivos

El aumento de la temperatura en los océanos perjudica a los seres vivos que ahí habitan. Existe fauna con gran capacidad de adaptación pero también hay animales más vulnerables que no logran enfrentar los cambios presentados.

Económica y culturalmente, importantes especies están en riesgo. Tanto seres acuáticos como terrestres son indispensables para el sustento cultural de los pueblos indígenas del Ártico. Los habitantes nativos aprovechan casi toda la anatomía de los animales cazados: pieles para fabricarse atuendos térmicos o comercializarlos, huesos para la elaboración de herramientas que mejoren su nivel de vida y carne para alimentarse. Sin esa materia prima sería casi imposible para ellos sobrevivir, además de que se extinguirían importantes poblaciones étnicas para el mundo.

Documentales en vídeo y textos científicos pueden comprobarnos de que el calentamiento global ya afecta gravemente a osos polares, ballenas y organismos tan pequeños como el krill. La estructura corporal de los miles de animales árticos están diseñados y adaptados para climas gélidos. Gruesas capas de pelaje, plumaje o grasa, cubren los tejidos sensibles y les aportan gran cantidad de calor, por lo que en el caso de que el Ártico se convierta en un lugar cálido, es casi un hecho que ninguno de ellos sobrevivirá.

Derretimiento de bloque de hielo

Derretimiento de bloque de hielo

Importancia del Ártico para el mundo

¿Por qué tanta campaña para salvar al Ártico? ¿En qué me puede afectar su deterioro si yo vivo a miles de kilómetros de ahí?

Si vives en una zona cálida, probablemente te habrás dado cuenta, o más bien, habrás sentido que el calor es más fuerte y que mantenerse fresco es cada vez más difícil. Aunque no lo creas, esto tiene relación con lo que sucede en el Ártico.

Esa región septentrional funciona como un refrigerador para el mundo. Mantiene al planeta regulado en su temperatura y evita que se sobrecaliente, pues emite más calor al espacio que el que recibe. Todas las alteraciones que sufra el Ártico, se verán reflejadas en cada rincón de la tierra.

Este tema ha sembrado ciertas dudas en la población mundial a consecuencia de la inconsistencia de los datos arrojados. Algunos científicos aseguran que dentro de 100 años no existirá más Ártico, y otros, señalan que para el 2040, los veranos de esa región tendrán la nieve completamente derretida, provocando así, inviernos menos fríos y gran parte de la fauna en alarmante peligro de extinción.
Por más tecnología sofisticada que se desarrolle, el ser humano nunca podrá asegurar con toda firmeza los cambios que la naturaleza pueda presentar ni en cuanto tiempo ocurrirá. Esto no es un fenómeno natural, sino una condición provocada, por lo que desconocemos con exactitud lo que pueda llegar a suscitarse.

El objetivo de dar a conocer esto no es exagerar la situación o tratar de crear un caos social, sino de lograr el entendimiento total de esta problemática para que voluntariamente podamos modificar ciertos hábitos que provocan el aceleramiento del calentamiento global. Ser mejores humanos y alterar lo menos posible el lugar donde vivirán las próximas generaciones, es parte de nuestra responsabilidad.